Preservar la calma
jugar a no sentir
hablar de otras gentes…
Apáticas miradas
caricias metálicas
desgano en el alma.
Fingir displicencia
soberbia creada a fuerza de nada.
Cuidar las palabras,
no sea que por error
comprendas mis ansias…
Por un vago descuido
notes mis manos temblar sobre tu piel,
mis ojos llenarse de vida ante los tuyos…
No sea que tras tanto teatro descubras, al fin,
que no existe en mi mundo
nada más grande
nada más solemne
nada más…
…Nada más.
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