domingo, 30 de enero de 2011

*sinsabores

Saltar al vacío cada día es
sentir.
No saber que hay del otro lado,
gritar, caer,
despertar y seguir…
Es difícil volver a ser, renacer.
Volver al alba
después del ocaso cósmico.

De sur a norte recuerdo la vida confusa
enredada a los pies de la inmensidad,
de la certeza y el tedio.
Las horas pasan solemnes al calor del sol
todo brilla y resuena
se escucha como contralto al viento la voz
que entona intransigente los deberes de la jornada.

Y pasan las horas, las tardes, los años
y se pierden enjutas tras la vida obstinada
Insolente, deja de ser por un momento
la justa medida de los tiempos y los recuerdos.

Volver al alba
no es todo.
Es inmundicia.
Es añoranza.
Es N A D A.


viernes, 21 de enero de 2011

*sunnymorning

Todo se ha vuelto ingrávido y confuso,
difusos esquemas del alma que vuelan,
tenues acordes gastados:
algo más que decir de nosotros.
Por tu parte espero todo,
persisto y permanezco.

Quizás sería perverso resguardar ahora el sentir.

Todo viaja vertiginoso hacia alguna parte,
tras el horizonte hay flores
apenas puedo ver su luz nacer tras las hojas,
llegará el otoño algún día y se dejarán descubrir
y en la desnudez de las ramas derramaré mi rocío,
alzaré con mi viento tu nombre hasta el infinito.

Las pieles fundidas y las mentes sosegadas.

El alba nos regalará la gloria del nuevo amanecer,
amanecer de vida que mecerá nuestros años
y el tiempo por fin será sudor en los cuerpos
y vida en los vientres, vertientes de amor en los poros.
Aún espero el instante perfecto,
el cuento de hadas y el sol de las mañanas…

Estoy llegando de lejos…

…Y llegaré.
X
Y
Z
A
B
.
.
.
Nuevas dimensiones.
Nuevas exploraciones.
So fuckin’ sweet.

lunes, 17 de enero de 2011

*sundaybloodysunday

Lunes, lunes, lunes…. lunesssss…. Balance del fin de semana: es complicado, pero digamos que positivo. Luego de un viernes aguerrido y feliz entre amigos, vinieron dos días de reflexión con yo y conmigo.
Sábado, normal.
Domingo, paranormal.
Digamos que al final de cuentas las conclusiones no difieren demasiado de las que saco todos los domingos.
La vida se presenta áurea y brillante. Seductora. Con un crisol de colores nuevos para ver cada día. Oportunidades imperdibles, invaluables. Y ahí, en medio del goce, aparecen ellos. Seres de otro planeta, enviados especiales a la función circense y carnestolenda de la vida femenina. Arruinada. Sí, arruinada la versión despampanante que nos habíamos hecho de la vida.
Vienen de lejos a invadir nuestra casa, nuestra mente, nuestro humor. Se desnudan, se estremecen, se entregan y justo ahí, en medio del disfrute… Se van. Ni un holograma desaparece tan rápido y tan definitivamente. Ni un rastro. Ahí queda una consigo misma tratando de entender.
La situación se agrava si, encima, te das cuenta que hubieras podido hacer cosas mucho más productivas en ese tiempo… Y ahí te quedas, con el perro y la radio, refunfuñando sola la desventura. THE END.

jueves, 13 de enero de 2011

*calmdownbabe

Preservar la calma
jugar a no sentir
hablar de otras gentes…
 
Apáticas miradas
caricias metálicas
desgano en el alma.
Fingir displicencia
soberbia creada a fuerza de nada.
 
Cuidar las palabras,
no sea que por error
comprendas mis ansias…
 
Por un vago descuido
notes mis manos temblar sobre tu piel,
mis ojos llenarse de vida ante los tuyos…
 
No sea que tras tanto teatro descubras, al fin,
que no existe en mi mundo
nada más grande
nada más solemne
nada más…


…Nada más.

*hereweareagain

Soy franca y etérea,
soy simple y desordenada.
Soy de las que le quitan el gas a la soda,
de las que leen sin importar qué sucede alrededor.
Soy de las que se entregan con el alma,
de las que siempre esperan un llamado de alguien.
Soy de las que le tienen miedo a la oscuridad
y pánico al abandono.
Soy de las que disfrutan del silencio y la buena música.
Soy de las que lloran cuando nadie las está viendo.
Soy de las que desesperan por un minuto de atención.
Soy de las que parecen seguras y decididas,
a veces duras e insensibles, más que nada por miedo,
terror, a perder lo que tanto aprecia.
Soy de las que se engañan a sí mismas para vivir un poco más felices.
de las que festejan un simple saludo,
de las que cuentan orgullosas sus logros
y, a veces, sus fracasos, llorando (lo aprendí hace poco).
Soy de las que sueñan con el futuro perfecto,
de las que proyectan a largo plazo con sus seres queridos,
de las que sueñan con tener muchos hijos
y una familia a prueba de mentiras, enfermedades, pobrezas y riquezas…
Sobre todo soy YO, la que respira profundo, la que vive y disfruta,
la que intenta no hacer daño, no mentir, aunque no siempre pueda.
Soy yo, la que piensa ganar a fuerza de afecto y conocimiento.
Y más que cualquier otra cosa la que ama devotamente e inexplicablemente a quienes elige amar cambio de nada.

Eso soy, ¿qué más?.

M.

miércoles, 12 de enero de 2011

*red hot watermelon

Que estábamos haciendo? Ah, sí, empezar a vivir de nuevo.
Me levanto cada mañana mirando alrededor, haciendo un repaso rápido de tiempo, lugar, espacio-tiempo, estado emocional, estado físico y otra serie de controles rutinarios, que me llevan varios milisegundos hasta darme cuenta dónde estoy, quién soy ese día y tratar de esbozar un porqué.
Así comienza el agitado día de mi mente que, además de trabajar, estudiar y sobrevivir, siente. Sí, siente, y esa es la parte más agotadora del día… La parte que dura todo el día.
Pensamientos infinitos, redes entretejidas, enredadas (valga la redundancia) que generalmente llegan lejos, a ninguna parte, se mezclan caóticamente con el des-corazón.
La lucha del día a día, “la lucha”, pelea incansable entre él y ella. Él es un tipo raro, piola, descuidado, que nunca sabe adonde va ni que hace ahí, un tipo que, lógicamente, no entiendo. Ella es brutal, empedernida, desafiante, inquieta, observadora, vanagloriosa, despiadada, la entiendo, pero a veces la callaría de una piña en la geta.
Él, en realidad no se ni qué es, yo le puse corazón o des-corazón, dependiendo la situación.
Ella, bendita indomable, mi querida razón.
Y así estamos. Hoy tenemos un día complicado. Sépanlo.
Mañana les cuento.