No pasó demasiado tiempo de charla y cervezas para saber que estaban frente a frente con quien escribirían una de las mejores historias de su vida. O la mejor historia, tal vez. Sus ojos se encontraron en otra dimensión, sus manos se tomaron fuerte, sabiendo que ya no se soltarían, y en medio de un abrazo sus almas se fundieron... Desde ese momento supieron que podían volar libres, recorrer calles, senderos, caminos. Cuerpos juntos o separados, no importa. Porque sus almas estaban ahí, entrelazadas... Ya no eran dos personas cualesquiera, eran todo.-Vamos a recorrer la galaxia- se dijeron. Y lo hicieron. :)
